9no Congreso FCOM

Por Patricia Acevedo Hernández, estudiante de 2do año de Periodismo. Fotos: Pedro Pablo Chaviano, estudiante de 2do año de Periodismo

Ya son 9 los congresos que ha celebrado la Federación Estudiantil Universitaria. Es el momento de repensarla como organización, sin abandonar esencias; de ponerla a tono con el proyecto de país a que se aspira; de lograr que responda a los verdaderos intereses de los jóvenes que la integran. Esa fue la línea central no declarada que prevaleció en la plenaria del Congreso de la Facultad de Comunicación el pasado jueves en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

Una tarde en que la voz de los delegados feconianos se hizo sentir, sin pelos en la lengua. Fue también la oportunidad de intercambiar con el actual presidente de la FEU-UH, Vicente Luis Díaz Melián y el escenario propicio para generar soluciones, verdadero objetivo de este tipo de encuentros.

Incomunicación en FCOM

Desde una mirada externa la mayoría supondría que es justamente en la facultad de Comunicación donde los procesos informativos fluyen de forma natural y funcional. Sin embargo, pese a poseer las herramientas metodológicas, la infraestructura tecnológica y el capital humano más capacitado en estas labores, la falta de comunicación es hoy el talón de Aquiles de FCOM, según los delegados al 9no Congreso de la FEU en esta Facultad.

Uno de los puntos esenciales sobre los que giró el debate fue las deficiencias comunicacionales en una facultad como la nuestra, cuyas carreras tienen por objetivo enseñar a producir, gestionar difundir información.

Los procesos comunicativos a través del correo electrónico institucional se han tornado ineficientes, especialmente a partir del último año, en que se unificó con el de la Universidad de La Habana, pues ha habido dificultades en cuanto al acceso de los usuarios y la visualidad no resulta atrayente. Es por eso que muchos feconianos han abandonado este medio a la hora de informarse en la facultad. De acuerdo con el profesor Armando Franco, la dirección del centro está abogando por retornar al directorio de correo electrónico anterior.

La propuesta referente a este tema es que la dirección de la FEU utilice otras vías de socialización, sin embargo tampoco resultan eficaces los carteles y los espacios digitales de la facultad en la divulgación de actividades. Esto, según Leslie Abello, miembro del secretariado, se debe en gran medida a la falta de interés de los estudiantes por conocer lo que sucede en su organización.

Eso denota las debilidades a la hora de motivar a los estudiantes por tributar a su organización, un proceso que debe comenzar desde primer año. Para ello la comisión propuso trabajar en base a los jefes de brigada y darle seguimiento constante a cada grupo.

Para Dolys Alfonso, también dirigente de la FEU de FCOM, el hecho de que el secretariado no cuente con un encargado de Comunicación dificulta el intercambio y limita el poder de convocatoria a las actividades de la FEU, pues varias veces esta labor recae sobre el grupo de Comunicación Institucional cuyo papel es otro. Para solucionar esta deficiencia se propuso crear un equipo de comunicación exclusivamente para dar a conocer todo cuanto involucre a la FEU, así como designar un encargado para esta labor.

Otro de los ejes del debate fue el uso de las redes sociales y las restricciones que actualmente impone la Universidad para acceder a ellas de forma plena. En una Facultad donde las redes sociales son objeto e instrumento de estudio, es necesario contar con un acceso permanente en cuanto a horarios y visualidad. La forma más recurrente en que los estudiantes se valen de ellas es a través de proxys, que además de estar prohibidos, obstaculizan el trabajo con las redes y el aprovechamiento de todas sus bondades. Es por eso que los feconianos piden repensar las regulaciones de acceso a las redes sociales.

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¿Me funciona la FEU?

¿En qué medida responde la FEU a mis intereses reales en 2018? ¿Realmente se corresponde con los conflictos actuales? ¿Me funciona como organización?

Estos tópicos fueron de los más preocupantes para los delegados de este 9no Congreso. Son tiempos de renovación y la FEU no parece advertirlo del todo.

“El primer choque fue en las brigadas cuando los presidentes dijeron: Esta es la línea central y estas sus motivaciones”, refiere Raúl Escalona de segundo año de Periodismo, quien comentó su preocupación por los métodos que emplea la FEU en su concepción.

La mayoría de los móviles propuestos en el documento enviado por las altas instancias de la FEU respondían a fechas históricas que este año adquieren singular relevancia para el ámbito universitario: el  290 aniversario de la Universidad de La Habana; 95 años de la fundación de la FEU o el 115 aniversario del natalicio de uno de sus artífices, Julio Antonio Mella. No es lógico que las motivaciones de toda una organización que agrupa miles de miembros las determine un grupo selecto de ellos, previo al inicio de los debates.

Esto solo confirma un grave problema en el funcionamiento de la organización y la necesidad de replantearse sus objetivos, que no pueden continuar respondiendo a los que necesitaban los universitarios de hace 20, ni por supuesto a los de sus años fundacionales, porque el contexto actual de la juventud cubana es otro.

Además denota la distancia existente entre los dirigentes de la FEU nacional y los estudiantes en cada uno de los centros universitarios, el modo en que se deforman los intereses a medida que esos dirigentes adquieren mayor rango y dejan de parecerse a los estudiantes que están en las aulas.

Tengamos en cuenta que los dirigentes de la FEU hoy, mañana serán activos miembros de la esfera política a nivel de país, como ya ha comenzado a suceder en la actual administración recién elegida, con la presencia de la expresidenta de la FEU Nacional Yennifer Bello, el actual presidente Raul Alejandro Palmero y el Presidente de la FEU de la CUJAE, Danhiz Días, quienes son diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

De igual modo sería bueno esclarecer los procesos de selección de estos dirigentes y socializar métodos y políticas de las universidades, para evitar debates infundados respecto al tema, como clave para lograr en los estudiantes una mayor implicación con la organización.

Hasta aquí llega la incomunicación, que parece ser un mal generalizado en el funcionamiento de la FEU, pues desde el secretariado a nivel UH también se dan orientaciones arbitrarias con muy poca antelación y en ocasiones predetermina los estudiantes que deben participar en sus actividades, vetando de esa posibilidad a otros que quizá puedan aportar nuevas perpectivas.

En lo que respecta a la Facultad de Comunicación, el compromiso del actual secretariado para el final de este semestre es presentar un sistema de trabajo de la FEU, que constituya una base sólida del funcionamiento de la organización a nivel de facultad.

Aprovechar los turnos de Encuentro Docente Educativo, EDE como los conocemos, fue un llamado del secretariado, pues este es el espacio propicio para que los estudiantes socialicen sus inquietudes. Pero es muy frecuente que estos turnos, planificados en los horarios docentes, se violenten y los problemas corran por los pasillos.

Docencia – investigación

Quienes comienzan su primer año de la carrera muchas veces no reparan en la importancia de la revisión de expedientes, y otros tantos desconocen que existe el premio al mérito científico. En este sentido prevaleció la petición de reducir la puntuación requerida actualmente, pensado en correspondencia con el plan de estudios D y la de socializar los procesos asociados a esto.

Este año comenzó a implementarse en las tres carreras de la facultad el plan de estudios E, para los estudiantes de nuevo ingreso. Esto conlleva replantear algunos procesos y estatutos ya fijados. Es una preocupación que a los estudiantes de 1er año atañe de manera particular, aunque también compete a los que cursan 2do año, en especial en materia de discusión de tesis.

Respecto a este tema, los delegados solicitaron el esclarecimiento de los métodos a emplear llegado el momento, pues se multiplica el número de estudiantes a discutir tesis y a optar por ubicaciones laborales.

En cuanto al movimiento investigativo, pudieran aprovecharse más las potencialidades de  nuestros estudiantes, por lo que se propuso integrar de forma sistemática la docencia con las líneas investigativas de la facultad. Asimismo permitir la presentación de las tesis de grado en los eventos científicos que se realizan en el centro.

Por otro lado llamó especialmente la atención de los delegados lo referente a las prácticas laborales, pues aunque algunos no lo conocen, en otras provincias del país los estudiantes de Periodismo reciben remuneración monetaria durante su tiempo de adiestramiento laboral, lo que no sucede en la capital.

Además se trató la preocupación de algunos alumnos provenientes de otras provincias en cuanto a la calidad de su preparación en medios provinciales, que muchas veces difiere de la que se recibe en los medios de alcance nacional

Otro eje de debate referente a las prácticas laborales fue la disparidad, especialmente en la carrera de Ciencias de la Información, entre los objetivos planteados previamente y la realidad que viven en sus centros asignados.

Desde hace algunos años, la Universidad ha brindado la posibilidad a los estudiantes de emplearse como profesores de las enseñanzas Secundaria y Preuniversitaria, mediante el proyecto Educando con Amor, pero esta alternativa carece de claridad en cuanto a sus métodos y los implicados no están del todo conformes con la forma en que se lleva a cabo.

La responsabilidad social de contribuir al mejoramiento del país, y la irrisoria remuneración económica (aproximadamente 7 pesos mn) no son móviles suficientes para atraer a los estudiantes a sumarse a esta labor. La burocracia que rodea su contratación y la ineficiente recepción en los centros educacionales amilanan el entusiasmo de quienes desean alistarse en tan noble tarea. Sin embargo, si esta actividad contase como parte del tiempo de servicio social aumentaría su atractivo. Es esta la propuesta de la delegación feconiana.

Los representantes de FCOM abogaron además por una mayor participación de la FEU en la conformación de los horarios, partiendo desde los jefes de brigada en las juntas de año. Aunque ya es complicado para el vicedecanato docente compaginar calendarios entre profesores contratados en prestación de servicios y la plantilla propia de la facultad, esto podría contribuir a que estuviesen mejor representados los intereses particulares de cada grupo y lograr calendarios docentes más equilibrados.

Los estudiantes feconianos tienen cierta tendencia a la auto superación, es por eso que muchos se interesan por matricular asignaturas impartidas en otras facultades. Sin  embargo, hasta la fecha no existe un mecanismo que avale los conocimientos adquiridos en esos cursos extra, la propuestas es entonces crear una garantía que los reconozca a nivel de currículo.

Asimismo algunos delegados propusieron negociar los porcentajes de asistencia obligatoria a fin de ofrecer mayor holgura a los estudiantes que participan en actividades extracurriculares, como los eventos e extensión universitaria y los eventos científicos en otras provincias, y para responder a las exigencias de los nuevos tiempos, en que existen estudiantes que además de estudiar, se emplean.

También se discutió la funcionalidad de la Estrategia de Trabajo Educativo Político e Ideológico, antes conocido como PITE, ahora denominado ETEPI, y de las encuestas de satisfacción, pues según algunos de los presentes los resultados de estos procesos no llegan a socializarse en las brigadas.

Musico, poeta… y universitario

La disparidad que existe en la facultad entre la cultura y el deporte es un tema antiguo. Para nadie es un secreto que nuestra facultad destina sus mayores esfuerzos a la Copa de cultura que se ha convertido en una cuestión de honor.

Sin embargo, el bajo rendimiento de los feconianos en los Juegos Caribe no responde solo - como suele pensarse- a las escasas habilidades de nuestros pocos deportistas, sino que es también una cuestión de falta de motivaciones y cierto grado de conformismo. Además se da por la falta de estimulación a quienes se atreven en semejante empeño, pasando por una carga burocrática nada despreciable.

En este punto volvemos a caer en las deficiencias para comunicar, pues los deportes disponibles para competir y los horarios de los enfrentamientos no se divulgan debidamente.

Otra de las preocupaciones de artistas y deportistas feconianos es la poca flexibilidad en los horarios de algunos profesores para facilitar ensayos y entrenamientos, que limita en cierta medida a quienes dedican sus esfuerzos a poner en alto el nombre de su facultad.

Las expectativas son claras. Que finalmente suceda algo, que los planteamientos no se queden en la nebulosa del debate y trasciendan el papel es lo que esperan los feconianos del 9no congreso de la organización que nos congrega a todos.

El hecho es, en resumidas cuentas, que la FEU somos todos, y no ese grupo estratosférico conformado únicamente por los siete miembros de un secretariado. Los problemas de los estudiantes deben llegar a ese grupo para movilizar los esfuerzos en pos de resolverlos. Para eso es imprescindible una comunicación eficiente, generar espacios de debate en que cada uno de los estudiantes haga escuchar su voz.

En la medida en que cada universitario vea representados sus intereses y se reconozca en ese que, más que dirigente, ha de ser líder, entonces le motivará participar y hacer por su organización. Una FEU que no sienta suya no lo movilizará. Construyamos una FEU revolucionada, construida desde abajo, lo que no significa cambiar la esencia que le dio origen.