Cultura

En el año 1934 tiene lugar la fundación de la cátedra de Historia del Arte de la Universidad de La Habana. Con la creación de esta se inició la promoción cultural de diferentes manifestaciones como el teatro y la música. A partir de entonces, las publicaciones periódicas universitarias de la época como Revista Universidad de La Habana, Revista Polémica y Revista Arquitectura se hacían eco de las actividades de orden cultural llevadas a cabo en la universidad.

Con respecto al teatro, no solo se presentaron obras, sino que se ofrecieron varios cursos que contaron con la colaboración de personalidades como Vicentina Antuña y Jorge Mañach.

La música también despertó inquietudes entre los estudiantes y profesores, de ahí que se creara la Sociedad Musical Universitaria. Esta pretendía ligarse a la realidad contemporánea y al desarrollo musical del momento.

El interés por el estudio del desarrollo de la plástica nacional e internacional, y en sentido mucho más general por la cultura de nuestro país tiene puntos culminantes en las tres exposiciones llevadas a cabo en la universidad, conocidas bajo el nombre "300 años de Arte en Cuba".

No obstante, la década de 1940 es particularmente productiva en cuanto a la actividad cultural universitaria. En este período surge el Teatro Universitario y la Coral Universitaria, además se creó el Departamento de Cine de la Universidad de La Habana. Estas y otras actividades llevadas a cabo hicieron de la Universidad de La Habana el centro cultural por excelencia en esos años.

A través de los años se fueron desarrollando esta y otra manifestaciones. Luego de la Reforma Universitaria llevada a cabo después del triunfo revolucionario de enero de 1959, el movimiento de Artistas Aficionados comenzó a ganar en organización, masividad y reconocimiento.

Ya en los años noventa el movimiento llega a su etapa de madurez. Se crea entre el Departamento de Extensión Universitaria (DEU) y la FEU el proyecto de copas de cultura, que tenía como objetivo el desarrollo de las manifestaciones culturales en forma de competencia. Cada facultad competiría en géneros como: danza, música, literatura, audiovisuales, artes plásticas, teatro, proyectos sociales, entre otras manifestaciones culturales.

En la actualidad, la Facultad de Comunicación es la líder en cuanto a Cultura a nivel universidad con un total de 11 copas. Tanto es así que en los últimos once años ha alcanzado 6 copas de Cultura y 4 segundos lugares.

Resultados significativos a nivel provincial y nacional han logrado los estudiantes de FCOM (La Facultad de la Cultura) a través de los años. Ganar la Copa de Cultura es una de las metas más importantes de los feconianos cada curso y desde septiembre los estudiantes comienzan a preparar cada una de las modalidades en que se compite.

La literatura, los audiovisuales y los proyectos y acciones comunitarias, se han convertido en las manifestaciones más laureadas para los estudiantes de la facultad. El esfuerzo de los alumnos, la ayuda del decano y el apoyo de cada profesor, trabajador e incluso de egresados, contribuye a la creación del movimiento cultural más grande de la Universidad de La Habana.

La copa o la vida
Por Laura Alonso Hernández, estudiante de Periodismo

Festival de Cultura 2015, "Alicia en aquel lugar". Foto: Beatriz Pérez Alonso

Hay una época del año en que la Facultad de Comunicación se detiene por completo. Todos corren, gritan, lloran y ríen; allí se vuelven cantantes, actores, bailarines, escritores, músicos, poetas y locos. ¿Cuál es esa temporada que despierta al más serio?, ¿qué seduce a sacar su instinto artístico al más introvertido; o qué despierta los deseos irresistibles de las luces y el escenario a toda una escuela? La respuesta es una sola: el Festival de Cultura de la Universidad de la Habana.

Con doce Copas de la Cultura, la Facultad vive cada año por ese momento. Desde el audiovisual al canto, del ensayo literario de más elevado registro a la comparsa a la usanza del más tradicional carnaval cubano, los feconianos se vuelven capaces de todo quehacer artístico, por el placer de alzar el título cada año.

La Facultad de Comunicación es la líder en este certamen y en los últimos once años ha alcanzado siete copas y cuatro segundos lugares. Arrasando con el oro en las distintas categorías audiovisuales en concurso, también se destaca en la producción literaria, la fotografía, los proyectos sociales y durante el último lustro, en las categorías de música y danza.

El Proyecto de la Copa de la Cultura no está dedicado solamente a las manifestaciones artísticas tradicionales. Desde su creación en los años noventa a través del binomio Dirección de Extensión Universitaria (DEU) – Federación Estudiantil Universitaria (FEU), con el objetivo de que cada facultad compitiera en los géneros de danza, música, literatura, audiovisuales, artes plásticas y teatro, incluye el trabajo comunitario realizado por cada facultad como parámetro medible. A estos aspectos se sumaron luego la promoción cultural en función de la comunidad universitaria y el trabajo de la Comisión de Cultura de cada sede de la Universidad de la Habana. Por ende, el camino rumbo a la Copa dura desde septiembre hasta la realización del Festival Nacional de Artistas Aficionados como constatación de un ciclo que nunca acaba.

El esfuerzo por alcanzar los lauros no recae solo en los estudiantes, pues si bien ellos llevan la mayor parte en consumar un trabajo constante, también están los profesores, los trabajadores y los egresados, todos en función de lograr el objetivo común.
 
Así que si eres parte de esta facultad, la máxima es sencilla: “aquí es la Copa o la vida”.

Festivales y resultados

2010: La Televisión

El Festival de Cultura de este año asumió el título de La Televisión y estuvo dedicado a los medios de comunicación, teniendo como eje central un show televisivo generado desde el set del canal ficticio FCOM TV.

La jefa de cultura de la Facultad, por entonces, fue Anabel Serrallonga (graduada de Periodismo en 2012), quien habría alcanzado un año antes la séptima Copa de la Cultura para los feconianos.

Casi medio centenar de premios merecieron las unidades artísticas presentadas por FCOM, entre los que se incluyen once premios especiales del jurado. El documental Colección Inconclusa se alzó con el Premio por la identidad cultural, mientras que el mensaje de bien público Dupé ama a Hawaiana, la instalación Gaza y Cisjordania y el fotógrafo Rodolfo Romero fueron galardonados con Premios a la originalidad.

En la categoría audiovisual el documental De amarillo por la vida obtuvo el Premio por la vida y el mensaje de bien público Protesta de Baraguá, el Premio Memorias.