9no congreso de la FEU

Por: María Laura Sánchez Sardiñas y Laura Serguera Lio, estudiantes de segundo año de Periodismo

Ha cumplido ya 95 años y aún la vejez no ha hecho estragos en ella. A su edad, continúa batallando ante las adversidades, a pesar de que no posee la energía de las primeras décadas. Ha sido guía, madre y razón de lucha, desde su fundación en diciembre de 1922 por Julio Antonio Mella, quien la consideró necesaria para agrupar y representar a los universitarios cubanos.

Bautizada como Federación Estudiantil Universitaria, y popularmente conocida por sus siglas como FEU, esta organización no pierde el impulso ni las ganas de renovarse, aunque con el tiempo, el descontento ha aumentado en sus filas. Los  estudiantes que la integran han perdido, poco a poco, las esperanzas de contar con una FEU acorde al momento en que se vive.

Los universitarios: ¿el reflejo de la FEU?

La  FEU se rige por un reglamento -denominado ABC- en el cual están plasmados los deberes y derechos de sus miembros y los objetivos y misiones de la organización, pensados para satisfacer las necesidades del estudiante.

El documento destaca que los esfuerzos están centrados fundamentalmente en “representar al estudiantado universitario; canalizando sus inquietudes, defendiendo sus intereses y viabilizando sus iniciativas”.

Sin embargo, hoy día existe un descontento con las líneas y medidas que adopta la organización para dirigirse e interactuar con los universitarios. La causa principal reside en que continúan manejándose los estándares y prototipos, establecidos durante la fundación de la FEU, los cuales difieren del contexto contemporáneo. El resultado es, entonces, el desinterés, la apatía y la escasa implicación de los estudiantes con la organización.

Al respecto, la organizadora del secretariado de la Facultad de Comunicación (FCOM), Amanda Terrero Trinquete, explicó: “Es necesario crear una FEU que concuerde con el estudiantado actual y no con los del tiempo de Mella porque, aunque no se debe dejar de prestarle la atención debida a la historia, es cierto que tiene que evolucionar y ponerse al día”. “Los estudiantes no se sienten todavía todo lo representado por la FEU que nosotros pudiéramos lograr, creo que nos queda mucho trabajo por hacer”.

Para la estudiante de cuarto año de Periodismo, Lys Alfonso Bergantiño, en la FEU actual existen mentalidades que no marchan al compás de los tiempos que corren y  es importante que haya una compenetración entre la organización y sus miembros. Esto permitiría ganar en cuanto a confianza con nuestros estudiantes, estar a tono con sus intereses y las inquietudes que tengamos.

Por otra parte, Carlos Mauri Trujillo de tercer año de Comunicación Social dijo: “Mis intereses no están representados en la FEU. Quizás la organización debería realizar una encuesta, para valorar la opinión de los miembros”.

La poca participación en las actividades de la organización es un factor alarmante para la actual presidenta del secretariado feconiano, Liz Armas Pedraza, quien expresa que este tema se ha convertido en un problema no solo de la facultad, sino de la universidad y del país entero.

“En el contexto actual los estudiantes tienen intereses diferentes: trabajan y ganan dinero con ello, por lo que la prioridad ya no es participar en un festival de cultura, o en juegos deportivos. Esta tendencia ha afectado, incluso, los procesos docentes, pues ha habido un aumento en la inasistencia a clases”, añadió Armas Pedraza.

“Debemos pensar a la organización desde una visión donde nos sintamos partícipes, veamos el cambio y podamos trabajar con eso sin que se pierda la esencia de la FEU”, manifestó la presidenta.

Nuevos retos para comunicar

En materia de la FEU nuestra facultad pareciera sufrir de desinformación. Los criterios, que uno oye de manera fortuita al pasar juntos a los demás estudiantes, refieren la poca visualización que tienen las noticias sobre la organización en FCOM. Hay quienes achacan el problema al secretariado y a la FEU, otros, se sorprenden de que en la facultad, donde se enseña a comunicar, no se comunique, pero lo cierto es que, más que culpar arbitrariamente, sería justo analizar en qué falla la FEU como organización rectora de la vida universitaria, pero  también cómo pueden contribuir los estudiantes a que exista una mayor propagación de la información en la facultad.

Referente a esta problemática, la presidenta de FCOM, expresó que es una de las mayores críticas que se hacen como secretariado, pues carecen de una persona encargada de la comunicación, por lo que, juntos, han tenido que asumir la divulgación de las actividades. La estrategia empleada se basa, sobre todo, en los carteles, aunque muchas veces  los estudiantes les pasan por delante y no los leen.

Armas Pedraza, agregó: “Nos falta muchísimo en este sentido. Sabemos que la comunicación cara a cara es más efectiva e intentamos pasar por las brigadas, pero en ocasiones nos cuesta más trabajo. Tenemos otros canales para informar como el televisor de la cafetería, que no funciona casi nunca, vía que se puede utilizar y no la potenciamos”.

 No obstante, es válido destacar que en FCOM existe un sentido de pertenencia con la facultad. El profesor Armando Franco Senén, quien fuera presidente del secretariado desde el año 2013 y durante dos cursos consecutivos, opina que en aquel momento existía un grupo de jóvenes que tenía interés en trabajar para la FEU y ganas de potenciar la comunicación entre los estudiantes. “Tanto fue así que hoy se ven los resultados, cuando mostramos la bandera de la facultad y pronunciamos los lemas que nos identifican como a una familia, como a una casa”.

La estudiante de segundo año de Periodismo, María Karla González Mir, expresó: “Lo que sucede es que todas las responsabilidades no pueden delegar solo en 5 jóvenes igual que nosotros, que también tienen exámenes, clases y otras actividades extracurriculares. Ha quedado claro que las estrategias comunicativas de la FEU no están funcionando, pero creo también que si existe un interés por parte del secretariado y de nosotros, así que se puede lograr una mayor gestión, y así estar mejor informados”.

Amanda Terrero, desde su visión de organizadora, expresa que el problema es de ambas partes. Ellos como FEU no han sido capaces de complementarse con el estudiantado, pero los estudiantes tampoco han manifestado interés por informarse.

9 no congreso ¿soluciones inminentes o a largo plazo?

En el marco de la celebración del 9no Congreso de la organización universitaria, se han realizado en las facultades los congresos de brigada, para determinar cuáles son las inquietudes del estudiantado y las posibles soluciones que les dará la FEU.

La edición digital del periódico Juventud Rebelde con fecha 29 de marzo de 2018, abordó este tema. Ente los argumentos quedó reflejado que en las brigadas habían sido temas recurrentes el funcionamiento de la organización, las interioridades del trabajo de los artistas aficionados, el papel de los dirigentes estudiantiles en las tareas de impacto y otros desafíos que afectan a los estudiantes como una mejor gestión de las administraciones.

En el caso de FCOM, las reuniones a nivel de brigada devolvieron, en su mayoría, cuestiones ya presentadas en congresos precedentes. Entre ellas se encuentran la desorganización de los murales de la facultad, las pocas vías para comunicar y que no suelen ser tan efectivas, la escasa cantidad de pullovers de los Caribe, insuficientes para todos las personas que se involucran en esta actividad, explicó la presidenta de la FEU de la facultad, Liz Armas Pedraza.

Además, el hecho de que los estudiantes no se sienten identificados con los representantes de la FEU, dígase a nivel de facultad como nacional, pues-en el caso de la nacional- nunca han interactuado con ellos, más allá de Raúl Alejandro Palmero quien es la figura central, añadió.

Para conocer otras opiniones sobre qué creen los alumnos que debería cambiar en FCOM, durante esta investigación se les realizó a una serie de estudiantes la siguiente pregunta: ¿qué modificarías  en la FEU de la facultad?

Las respuestas fueron disímiles, pero en algo coincidieron la mayoría de los inquiridos y es que para una facultad moderna hace falta una FEU con ideas originales y nuevas. Es necesario cambiar los discursos y las estrategias comunicativas y de movilización, para lograr tener un poder de convocatoria impactante y eliminar la fría relación que existe, muchas veces, entre los estudiantes y la organización.

También modificarían la capacidad de recepción del secretariado ante las inconformidades de los alumnos, pues aunque en ocasiones no están en sus manos resolverlas, hay otras en las que sí y simplemente no se solucionan.

Los jóvenes feconianos opinan que el secretariado debe salir del local de la FEU e interactuar más con los estudiantes, preguntar, observar qué sucede, qué se puede cambiar y mejorar, darse a conocer y abandonar los resquicios de frialdad que puedan existir.

La FEU es la máxima expresión del estudiantado, y sin en otro años hemos logrado comunicar y entendernos como una facultad unida, lo que va quedando del curso 2017-2018, no puede ser diferente. Las experiencias y los tropiezos deben influir para una mejor gestión en el futuro.