Max

Por Yohan Amed Rodríguez Torres

Un mensaje de Whatsapp que me pedía escribir para el sitio de FCOM me motivó algo, pero la pregunta de “¿A quién admiras?” terminó por llevarme a los recuerdos de hace dos cursos y a pensar con agudeza sobre quién iba a escribir y de qué.

No se asuste. Si lee bien, se dará cuenta que no es un comentario sobre aquel excelente texto que describe a cabalidad las profundidades de las relaciones económicas del capitalismo. No es  sobre Marx el prusiano de origen alemán. Es el capital de Maxwell Barbosa Miranda, cubanísimo, y periodista y profesor de la disciplina de Comunicación Hipermedia en la Facultad de Comunicación.

Cuando lo vi por primera vez, andaba yo inquieto en mis pruebas de aptitud de Periodismo. Él estaba en una esquina con su pelo afro y largo además de los espejuelos. –Tiene cara de gozador–, pensé, y con el tiempo descubriría que no era solo eso lo que lo tipificaba.

Max llegaba los martes a las 2:45pm de nuestro primer año en FCOM. Daba las “Buenas tardes” y volvía a repetir hasta que estuviera satisfecho con la respuesta de nosotros, sus interlocutores. Muchos pensaron que sería otra de esas clases de computación del pre, donde te enseñaban Excel y powert point, mas, por suerte, se equivocaron.

Gracias a Max y a una gran cantidad de post it amarillos, nos conocimos todos el segundo día de clases, nos unimos en red, y aprendimos los recursos de la comunicación hipermedia. Por supuesto, entre risas, bromas, (les dije que era gozador) pero muy exigente en sus clases. Y aprendimos, sí; seguimos aprendiendo de él.

Las clases de Max son como una presentación de teatro. Él le añade dramaturgia, proyección escénica, voz y dicción y en esa mezcla de ingredientes teatrales cuenta la historia que quiere que te lleves, los conocimientos que quiere transmitirte. No en vano, aun siendo profesor, continúa dentro del grupo institucional Nómadas Teatro. Vaya, que lo de Max es puro teatro.

Si preguntas por él a graduados y profes, te hablarán del flaco de la FEU, de quien como estudiante estaba en los festivales de cultura, del que competía en atletismo o taekwondo, de quien era alguien con muchas luces, ideas y gente alrededor. Él conquistaba a los y las estudiantes. Todavía lo hace.

Max también es martiano, cree en aquello de la utilidad de la virtud y en el desafío que representa tomar el yugo y la estrella. Conoce de Periodismo, pero lo verás hablar de campaña, de diseño, de arquitectura de la información o bases de datos. Es multifacético y retador.

Después de aquel semestre de clases pensé que el contacto con Max terminaba ahí. Pero ¡nos han tocado tantas cosas! Compartimos tantas cosas en común como entrar a FCOM con más de 21 años o haber estudiado las tecnologías de la informática.

Hemos vivido desde innumerables fiestas y comidas de amigos hasta largas sesiones de trabajo y pensamiento. Él es así, de los que llegan para quedarse en ambos espacios. Su capital está en creer en la gente, en impulsarlos a creer en sí mismos para lograr objetivos. Max es un pozo de confianza.

Se convierte en amigo, compañero, hermano de mil causas y batallas. No todas ganadas, pero como batallas al fin, tienen bajas. Max, como el sol, tiene manchas. Martiano como es, después de aquella optativa que recibió sobre el apóstol, seguirá trabajando en que se vea más la luz que las sombras.

A Max te lo podrás encontrar en un aula de fcom, en su sacrosanto estudio radial trabajando hasta tarde en la noche,  en una fiesta de la facultad, o animando la bienvenida a los nuevos ingresos. Ese es su capital fundamental, el carisma. También la versatilidad y la capacidad de generar ideas y nunca cansarse.

El capital circulante de Max se multiplica en el cariño que le demuestran los cientos de feconianos y amigos que lo detienen cada 2 minutos para saludarlo cada vez que camina por esta Habana. Esperanza y Jesús, sus padres, obraron bien en criar de esa forma a sus hijos y estarán orgullosos. Humilde, sencillo, pero entre valor de uso y valor sigue acumulando los montos de su gran capital: La amistad.

Maxwell BM 2