copa futbolo sala

Por Raúl Escalona Abella, estudiante de tercer año de Periodismo.

Sí, usted no está equivocado, en el título dice: “Huskys feconianos aullaron en el Abrantes”, y no, no me refiero a canes usados para mover trineos, me refiero al nombre del equipo que ganó, con los nervios encendidos, la I Copa Fcom de fútbol sala en el Estadio Universitario “Juan Abrantes” de nuestra Universidad de La Habana, que la Comisión de Deportes de la facultad organizó el pasado sábado.

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Huskys feconianos: Equipo de blanco a la izquierda

 

Sí, usted no está equivocado, la Facultad de Comunicación organizó una Copa de fútbol sala; sí, esa que es famosa por su antideportivismo, por dar olímpicos foul field, esa que todos entran aceptando que somos malos en los deportes (pero ganamos la Copa de Cultura en compensación), esa en la que la palabra caribe no significa tanto el nombre de os aborígenes que dieron se convirtieron en mar, sino la época de los ánimos bajos; pero parece este un buen arranque para proclamar un año diferente.

Las acciones empezaron a la nueve de la mañana. Se enfrentaron en la primera ronda ocho equipos divididos en dos grupos, y no fue hasta pasada las dos de la tarde cuando se dieron a conocer los cruces hacia la semifinal. Hubo representaciones mezcladas de todas las carreras y años de la facultad que se extendieron por los ocho equipos participantes.

Por el grupo A, clasificaron, de primeros e invictos, los Huskys, y en segundo, los CR7; del grupo B lograron arribar a las semifinales el equipo “Metralla” y los autonombrados “Calinga”.

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La primera semifinal anunció muy rápido la superioridad de los CR7, dos goles cayeron de inmediato, y el partido parecía estar definido cuando un penal, cobrado por Daniel, de tercero de Comunicación Social (CS) puso a los Metralla en juego. La dinámica se ajustó con los CR7 intentando ampliar y sus rivales buscando el empate. Sucedió lo segundo, un error de la defensa permitió que Evyan, también de tercero CS empatara y llevara el juego a la definición por penales.

La tanda fue larga, casi infinita para los que en el tabloncillo aguantábamos el calor agobiante de las tres de la tarde, se lanzaron 16 penales, ocho por cada equipo, solo relataré los últimos. Falló Evyan, de tercero de CS, ante Daniel, de cuarto de Periodismo; y fue entonces cuando la aspiración de los Metralla se desvaneció cuando la pelota pateada por Pupy era detenida por la red de fondo de la portería.

Así, los CR7 pasaron a la final, a la espera de su contrincante entre Huskys y Calinga. Fueron los Huskys, es cierto, el inicio de este texto delata al narrador, pero la manera en que lo lograron es lo que se desconoce.

La lata del encuentro la abrió Michel, de segundo de CI de Curso para Trabajadores. Luego, Humberto, egresado de Periodismo amplió la marca para los Huskys anotando un “virtuoso” autogol. Más le cayó a Calinga en una segunda genialidad de Michel que desmarcándose de uno, enfrentó al portero Ernesto Arturovich, pero or poco tiempo, porque este quedó a sus espaldas para ver como la red de fondo se movía, poniendo el partido tres por cero.

Parecían sentenciados los Calinga, pero el propio portero Arturovich, que había quedado atrás en un solo contra solo, trajo la respiración a su equipo cuando marcó de tiro libre. Gritando mucho, por cierto, y dando una vuelta triunfal al terreno. El marcador: 3-1.

Las aspiraciones de los Calinga aumentaron, movieron el balón, llegaron a la puerta, y anotaron, en los pies de Adderito estuvo la magia que llevó el segundo a la red y puso cara seria a los Huskys que cada vez se preocupaban más, pero el tiempo fue corto y además, las precisas intervenciones de Javier, desde hoy para siempre “La araña cheboluda” Guevara, lograron impedir el milagro y definir los finalistas.

De la final todos los allí presentes esperábamos más, fue un partido cerrado, sin muchas oportunidades para ninguno de los equipos y como todo partido de esta índole se llevó a la definición por penales.

Se tiraron los primeros, sin novedad hasta que “La araña cheboluda” Guevara atajó uno, luego marcó a la escuadra y contó con la dicha de que pupy, de tercero de CI, enviara el balón al palo y dejara la “ansiada” Copa en manos del equipo canino.

Destacar también de la jornada que dos equipos femeninos discutieron la corona de Fcom, “Las Desgraciadas” contra las “Mermeiton”, ganaron, paradójicamente, “Las Desgraciadas”.

La jornada transcurrió así: unos Huskys campeones con un público aun escaso, pero animado, sobre todo gracias al profesor Max Barbosa que mantuvo el ambiente arriba con su animación/narración/promoción/comentario del juego. Esta es la primera Copa Fcom de fútbol sala, esperemos que no sea la única. Quizás ya va siendo hora de que le demostremos a esta Universidad que Fcom es mucho más que cultura y comunicación. Además de todo eso, es deporte, diversión y vida.