Por: María Karla González Mir, estudiante de segundo año de Periodismo
Desde inicios de la semana una aromática infusión se preparaba para celebrar el Día de la Prensa. El salón de conferencias recibiría una vez más a La Kfetera y como ingrediente principal a José Martí. En cambio, más que acercarnos al héroe, al político y al gran orador, descifraríamos al hombre, al ciudadano, al periodista.
Llegado el momento, los interesados acudimos al encuentro que, bajo el título “La ética en Martí”, aunó a reconocidos historiadores y a jóvenes inquietos por aprender y compartir.
“Toda la vida es deber”. Con palabras del Apóstol inició el diálogo la Dra. Francisca López Civeira, presidenta de la Cátedra Martiana de la Universidad de La Habana. Se refirió, principalmente, a la influencia e importancia concedida por Martí a la responsabilidad y al compromiso de cumplir con lo que reconocía como su deber, sus convicciones. Estas, reflejadas no solo en su pensamiento y obra, sino también en su accionar.
Más adelante, la profesora profundizó en otros aspectos relevantes para el Maestro: la inteligencia y el talento, pero solo si son empleados adecuadamente, sin exhibiciones o jactancias y para hacer el bien. Ese bien natural, sencillo y honesto, eje central de la ética martiana.
Por su parte, el Msc. Randy Saborit Mora, periodista y profesor de nuestra facultad, habló acerca del periodismo ejercido por José Martí y el periódico Patria como un soldado más frente a la batalla de aquel entonces. Nos convocó a acercarnos a su obra desde otra mirada, ya fuese a discursos, cartas, crónicas o la valiosa “Edad de Oro” y reflexionar sobre qué podemos hacer como periodistas y comunicadores en nuestro tiempo y cómo hacerlo honrando su pensamiento: “Ahora nos toca cumplir, de manera consecuente, con nuestro deber”.
La prensa es hacedora de opinión. Su deber es alertar, explicar e impulsar ideas, criterios, críticas, proyectos. El periodista, un soldado arriesgado y combativo, conocedor de sus opciones, capaz de actuar –o por lo menos intentarlo- por encima de lo común. Estas fueron algunas de las propuestas del Dr. Luis Toledo Sande, uno de los biógrafos del autor de los versos sencillos.
Asimismo, advirtió acerca del uso de las fuentes de información y de nuestros trabajos y declaraciones, no estar desprevenidos; eso también es ética. “A la grandeza no se llega por camino fácil (…) Debemos asumir -o plantearnos asumir- como aspiración: el mejoramiento humano”.
La mañana casi culmina y el brebaje está a punto de hervir. Nos llevaremos un buen sabor y un pensamiento sobre el que reflexionar: Leer a Martí no debe ser una obligación, y menos un pesar. Él no hace milagros, pero trabaja con lo mejor de nosotros.