Amigos

Queridos nuevos feconianos:

Hoy, como cada año, ingresan a la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana nuevos aspirantes a periodistas deseosos de enfrentar ese desafío que supone el afiliarse a nuestra casa de estudios superiores.

Desde el primer día, al subir la escalinata y sentirse abrigados por el Alma Mater, tendrán nuevas y complejas responsabilidades. Se enfrentarán a un rigor docente superior al de las enseñanzas precedentes, convivirán bajo una dinámica interna diferente a cualquier institución docente del país pero, sobre todo, comenzarán los cuatro años más hermosos de sus vidas.

Estudiar constituye el principal propósito de la etapa universitaria pero junto a ello gozarán de momentos memorables, de esos que no se olvidan con el paso de los años.

Los romances entre libros, el insomnio tras una noche de fiesta, los instantes vividos junto a los amigos que, con el tiempo se convierten en hermanos, el grato sabor de una medalla en los Caribes o el dolor de la herida que queda tras horas dedicadas a una coreografía para el Festival de Cultura.          

Este año ustedes contarán con una profesora guía excepcional, Odett, quien los ayudará incondicionalmente en cada problema o los recriminará cuando pretendan, como Ícaro, alcanzar el sol con las alas. A pesar de su juventud, sin perder la condición de docente, puede ser una grandiosa consejera y amiga, se los aseguro.  

Nuestra profesión es de Quijotes, de soñadores dispuestos a enfrentarse a cualquier obstáculo en la búsqueda de la verdad, de los masoquistas orgullosos, de los platónicos. Esta carrera es la única forma posible de visibilizar a los invisibilizados y, con esto, de cambiar dogmas históricos ya caducos, de mejorar la vida de la gente, de sensibilizar al hombre ante sus males y de lograr un mundo más justo y equitativo.

Así que desde hoy créanse Periodistas. Si no es así, no vale la pena el sacrificio. Amen la profesión sin importar las privaciones y las muchas vicisitudes que enfrentarán en estos años. Recuerden que representan a nuestra facultad en cualquier lugar donde estén y, sobre todo, que tienen el reto de ayudar a la mejora del periodismo cubano.

Por lo tanto, gocen cada momento, diviértanse, lloren, amen, equivóquense pero, al final, recuerden que solo hay dos días en los que no podemos hacer nada: Ayer y mañana, así que hoy es nuestro tiempo, es nuestro momento.

El grupo de estudiantes de segundo año de Periodismo los recibe en nuestra casa que, desde hoy, acaba de convertirse en vuestra. Sean bienvenidos a la Facultad de Comunicación y solo me resta desearles a todos mucha suerte en este viaje…