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Que la entrada del teatro Aníbal Ponce no estuviera abarrotada este viernes a las 2:40 p.m. asustaba. En serio. Es más que lógico para quien está acostumbrado a verse apiñado a esa hora, en la escalera de la Facultad de Psicología, en espera del espectáculo de los que llevan tres años consecutivos llevándose la Copa de Cultura a casa. Aunque ese vacío fue más bien temporal. Pasadas las tres, teatro adentro, no había luneta disponible donde sentarse.

Y lo merecía. Mantener a un público a la expectativa y estallando en aplausos ante impresionantes ejecuciones coreográficas durante dos horas, no es tarea sencilla, y menos insertar cada uno de los actos alrededor de un supuesto concurso de participación que trae, una vez más, el inagotable tema de la cubanía vista por los propios cubanos. Pero se logró. Y lo mejor: con éxito.

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El grupo Extremos deleitó cion su interpretación de Roxanne. Foto. Alain Mira

Con un guiño paródico a la más reciente producción artística de RTV Comercial, Esto es Cuba combinó humor con situaciones de la vida cotidiana a manera de cuatro retos donde se enfrentaban los dos participantes, Yeyo Buró y Cuño – muy bien interpretado por Daniel Moreno– y Pepe Paz Mao –en la piel del histriónico Emilio Suárez–. A ellos se sumaron Susana López –que le dio vida a la presentadora Susana Arteche–, Ediel Carreño –el también conductor Maikel Jr. Pedroso–, Hayne León –la novia de Pepe, Lola–, Talía Ramos (botera) y la increíblemente versátil Lisandra Otero en el papel de la oficinista.

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Emilio Suárez le dio vida a Pepe Paz Mao, mientras que Daniel Moreno intyerpretó a Yeyo Buró y Cuño. Foto: Alain Mira.

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Talía Ramos hace de botera de manera singular. Foto: Alain Mira.

Quizás uno de los puntos débiles en esta ocasión fueron los videos, algunos no tan acabados como los de años anteriores –recordemos los de La fuerza de ABUC, rodados a altas horas de la noche, o los de Alicia en aquel lugar–, aunque otros, como el último, tendrían una significación más que especial que ayudaría a pasar por alto los problemas técnicos influyeron en cierta medida en el desenvolvimiento del show y que fueran resueltos con pericia gracias a la improvisación de los conductores y de la voz en off, interpretada por Max Barbosa. Además, resultó notablealgunos audiovisuales se musicalizaran con títulos cubanos como Bacalao con pan, esta vez versionado por Qva Libre.

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Entre lo más aplaudido estuvo el grupo Extremos, cuya coreografía sedujo con movimientos sensuales al ritmo de Roxane; el conjunto danzario Orígenes, con Cha cha cha, Asoyin y San Lázaro, cortó la respiración del público en las dos últimas ocasiones; y Elena, con sus muy singulares aptitudes vocales, nos arrancó ovaciones con River deep, mountain high. Pero, definitivamente, uno de los números que sorprendió fue Balada para Adelina, interpretada a guitarra por Reinier y danzada por Camila de manera impresionante.

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Orígenes interpretó, entre otros números, Cha cha cha. Foto: Alain Mira.

Para el cierre y alejado de todo convencionalismo, FCOM Dance reservó Cuba, isla bella –perfectamente a tono con el final del pretendido show–, donde Leslie Abello brilló con un traje representativo de la bandera y que dejó al auditorio en pie.

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Uno de los momentos más disfrutables lo fue el último acto. Foto: Alain Mira.

Es cierto que no resulta saludable adelantarse a los pronósticos, así que mejor no decir que la Copa, por decimocuarta vez, estará muy pronto en la facultad. Basta con la impresión que dejamos en dos muchachos de Turismo que, infiltrados en el teatro y tras reír con el espectáculo y aplaudir a todos los números, solo lograron atinar: “Ño, pero les quedó bueno esto…”

Y en cuanto a ti, ¿cuál fue tu momento favorito? ¿Crees que este espectáculo fue de mejor calidad que los anteriores? Ya sabes: no olvides comentar.