Por Christian Suárez, estudiante de Comunicación Social
¿Por qué la Facultad de Comunicación?¿Por qué Comunicación Social? Estas preguntas se han escuchado bastante en los primeros días de matrículas de los estudiantes de Curso por Encuentros y de Educación a Distancia. La incertidumbre de un nuevo reto, de otra nueva oportunidad, de que por los próximos diez meses la universidad, y lo que esta conlleva se vuelva parte de su día a día. Algunos temen a la dinámica, otros piensan que no tendrán suficiente tiempo para llevar a la par trabajo, hogar y estudios, pero lo que nadie duda es que están ansiosos por comenzar.
Un joven se atrevió a responder esas preguntas. Las motivaciones para ingresar a la carrera venían desde el preuniversitario. Unas notas no tan buenas lo alejaron de su sueño. Tendría que conformarse con cursar estudios en la CUJAE, pero la falta de vocación y de interés se alejó de los estudios universitarios por un tiempo.
La vida da vueltas y ese joven, por cuestiones del destino, comenzó a trabajar en la cafetería de la Facultad de Comunicación. Allí se dio cuenta que esa carrera le daría una segunda oportunidad. En FCOM la vida es diferente, la gente es diferente y solo pasar 5 minutos en ella te atrapan de tal manera que ya no hay vuelta atrás.
La decisión fue fácil, Comunicación Social, claro, si desde niño le gustaba. El carácter interdisciplinar y transdisciplinar de la misma la hacen fascinante. Luego de culminada la Licenciatura, los egresados juegan un papel fundamental en el desarrollo interno y externo de las organizaciones y del propio país.
El comunicador se posiciona como eje importante de campañas de bien público y aporta al bienestar y la transformación social. Con la apertura del sector privado y los trabajadores por cuenta propia se han abierto nuevas posibilidades de empleo asociadas también a la comunicación; como es el caso de los community manager o por mencionar otros ejemplos los trabajos relacionados con publicidad, diseño, marketing y relaciones públicas.
Cómo no querer sentarse en un aula y sentir la presión de la primera prueba. Cómo olvidar esos primeros Caribes o aquella Gala del Festival de Cultura que siempre se gana. Esos eventos del Fórum, Caleidoscopio, aquel Festival de 60s que te enseña a mirar mucho más allá, ICOM que transforman a un feconiano, que despierta ese bichito por querer hacer algo para cambiar al mundo. Descubrir esa frase de FCOM es Casa y hacerla suya. Aquel viaje al Turquino que lo cambia todo. Las personas que llegan para quedarse. Entonces ese joven se sentía motivado para dar un giro de 180 grados a su vida. No le gustaba ver los toros desde la barrera, quería estudiar Comunicación. Ese joven, era yo.