El miércoles 6 de septiembre, en horario de la tarde y con motivo de la inminencia del huracán Irma, la dirección de la Universidad de La Habana decidió cerrar sus residencias para que los becados pudieran regresar a sus provincias y junto a sus familias cumplir con las disposiciones de la Defensa Civil. Asimismo, quedaban suspendida la docencia, que según se consideró en aquel momento, solo sería en los días jueves siete y viernes ocho.
Así informaba la Facultad de Comunicación a través de su página en Facebook este suceso:

Dichas actividades de alistamiento fueron llevadas a cabo, cabe decir, con un número reducido de estudiantes liderados por la FEU, parte del claustro y algunos trabajadores. Sin embargo fueron suficientes para que nuestra sede saliera ilesa del fenómeno atmosférico, exceptuando las afectaciones del servicio eléctrico.
Durante el paso de Irma por la facultad, la actual presidenta de la FEU Ania Terrero, el Coordinar de Trabajo Educativo y Extensión Universitaria Armando Franco y el chofer Juan Manuel García permanecieron en nuestra sede. Sobre aquella “larga jornada” Armando comenta:
“Extrañamos la wifi, hubiese sido diferente la experiencia, en los edificios de enfrente había luz, lo cual nos daba mucha envidia, pero aquí la quitaron desde muy temprano del sábado. Tuvimos que darle la vuelta la Habana para conseguir algo de comida y pasar la noche. Realmente pensábamos que sería mucho peor, ayudó el hecho de que no llovió con intensidad lo cual nos preocupaba por la posibilidad de inundación. Pasamos toda la noche velando el árbol como si lo fuéramos a detener en caso de que se viniera abajo, pero resistió. Mucha oscuridad, muchos cuentos y solo algunos vientos, por suerte”
Llegado al lunes, fue imposible retomar los procesos docentes tal y como se tenía pensado en un principio. Las variaciones en el trayecto de Irma, que la acercaron a nuestra capital, maximizaron los daños en la ciudad.
Aunque los estragos en los flora citadina y la infraestructura del fondo habitacional se catalogaron como importantes, el mayor impacto llegó con las penetraciones del mar y las interrupciones del servicio eléctrico. Asimismo, muchas de las principales vias de circulación de la capital habían quedado bloqueadas y el transporte popular detenido.
Aun así, y con la declaración de la Fase Recuperativa en la noche del domingo, entre lunes y martes de realizaron las tareas de limpieza y ordenamiento pertinentes para poder recomenzar las clases cuando se orientara.

La indicación de reabrir los centros educacionales tuvo lugar el martes 10 de septiembre, sin embargo, el reinicio no sería ni simultáneo ni general, debido a que muchos centros se encontraban aun afectados. Ese sería el caso de nuestra Facultad, conectada al circuito eléctrico de Colón, uno de los más dañados dentro de la capital junto a los del litoral habanero.

En esas condiciones, el consejo de dirección de FCOM se reunió el miércoles 13 en horario de la mañana de manera extraordinaria para pautar cuestiones relevantes y determinar fecha de recomienzo.
Tras el encuentro, las vias oficiales de la Facultad informaron que:

Ese mismo día, quedó restablecido el servicio eléctrico. El resto de la semana se destinó a la revisión de la infraestructura tecnológica de la institución y la reorganización de los planes docentes. Con lo cual, el lunes 18 de septiembre la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana está lista para retomar sus actividades regulares.