Este 8 de noviembre, los Departamentos de Estado, Tesoro y Comercio emitieron nuevas disposiciones y regulaciones, para implementar “acciones coordinadas” que recrudecen el bloqueo a Cuba, las cuales fueron anunciadas el pasado 16 de junio por Trump e incorporadas en la directiva titulada “Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba”.
“Las medidas confirman el serio retroceso que ha tenido lugar en las relaciones bilaterales, como resultado de las decisiones adoptadas por el gobierno del presidente Donald Trump, y no ocultan su trasfondo subversivo y con gran matiz político, afectarán a los empresarios de Estados Unidos, quienes perderán interesantes oportunidades de negocios existentes hoy en la Isla, frente a su competencia. Por otro lado, el impacto a la economía cubana también será ineludible, tanto al sector estatal como al privado.
Sin embargo, más allá de aristas económicas y políticas, las medidas tienen un alto y perjudicial impacto a nivel de la ciudadanía tanto en Estados Unidos como en Cuba, representando en muchos casos violaciones a derechos inherentes del ser humano. Cuba es el único país en el mundo al cual los norteamericanos no pueden visitar libremente, y con estas nuevas medidas esa posibilidad se verá aún más restringida, recordaba Josefina Vidal Ferreiro, directora general para los Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, en conferencia de prensa el pasado 8 de noviembre, fecha en la que se dio a conocer el cúmulo de normativas.
En este hostil y recrudecido contexto, el IX Encuentro Internacional de Investigadores y Estudiosos de la Información y la Comunicación ICOM 2017 servirá como plataforma para demostrar que las medidas adoptadas por la administración de Donald Trump no responde al interés e intenciones de la mayoría de los norteamericanos, entre ellos muchos representantes del campo intelectual y académico.
En el programa del evento, está prevista la proyección del documental “Detrás del velo: Tan cerca pero tan lejos”, una coproducción de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana y Escuela de Comunicación y Periodismo Global de la Universidad Estatal de Morgan, EE.UU.
En junio de 2016 cuatro estudiantes norteamericanos visitaron nuestra Isla para el rodaje de un documental con sus pares de la Universidad de La Habana. El objetivo era capturar la interacción entre los estudiantes universitarios cubanos y norteamericanos, mientras aprendían acerca de la cultura del otro.
Después de esta primera etapa del viaje cuenta Katia Jordan, una de las estudiantes involucradas en el proyecto que comentaba que “siendo de los Estados Unidos, este viaje nos proporcionó una oportunidad de salir de nuestras zonas de confort y experimentar de primera mano cómo viven los cubanos cada día”.
Una cosa que me impactó fueron las interacciones constantes que tienen lugar entre los cubanos. Debido a que no hay tanta accesibilidad a la Wi-Fi como en Estados Unidos, todos interactúan unos con los otros. Era una parte refrescante de la cultura”, dice Kendra Hawkins, otra de las estudiantes estadounidenses. Pero se tocaron también temas más complejos respecto a la percepción de los estereotipos construidos en los estudiantes norteamericanos sobre Cuba, quienes lo creían un país comunista muy militarizado.
En sentido general, los estudiantes Morgan dijeron que antes de viajar a Cuba, pensaron que tenían un propósito claro y un plan definido, pero en su lugar se encontraron aprendiendo mucho más sobre sí mismos.
Así mismo, comenzado el mes de agosto de ese mismo año, una pequeña delegación de tres estudiantes y la Vicedecana de Relaciones Internacionales de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana , Dra. C. Zenaida Costales Pérez, llegaron a Morgan para filmar la segunda parte del proyecto.
Sobre esa segunda fase, el hoy graduado y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana Max Barbosa comentó que “Estados Unidos, al igual que Cuba, es un gran país y la oportunidad de ver cómo piensa y vive su gente, compartir los lugares que frecuentan, bailar con su música en la calle, escuchar cómo hablan acerca de mi país y la forma en que están interesados en saber más acerca de nosotros abre una gran oportunidad para conocernos, para cambiar la percepción de años y años hablando de un enemigo que no parece como tal”
Hoy, a las puertas de ICOM, el documental ya está listo para ser estrenado en el magno evento de nuestra facultad, y las memorias y lecciones que dejó el proceso de producción serán siempre gratas.
Sin embargo algo ha cambiado, y las siguientes palabras de Max Barbosa lo denota: “Esta es la mejor parte de este documental, la mejor parte de ambas visitas: estudiantes y profesores estadounidenses viniendo a Cuba, y nuestra visita a Estados Unidos, abren las puertas a las oportunidad de reconocer lo que nos hace diferentes, pero, igualmente, nos permite trabajar juntos por un futuro que está comenzando ahora”.
Ahí, al final de estas optimistas y sanas palabras de Max está ese algo diferente: “UN FUTURO QUE ESTÁ COMENZADO AHORA” –decía- y así era en aquel momento hasta que Donald Trump y una absurda pero empoderada minoría, decidió volver a acrecentar la lejanía entre dos pueblos que están tan cerca.
Imágenes de la producción del audiovisual



